El relevo del presidente del Banguat y del superintendente de Bancos se suma al de otros funcionarios que este año han dejado sus cargos al concluir sus mandatos legales. A partir del 1 de octubre asumirán nuevas autoridades de la banca central y del ente regulador del sistema financiero
La designación del nuevo presidente y vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat) y Junta Monetaria (JM), así como del jefe de la Superintendencia de Bancos (SIB), constituye otro de los procesos de renovación institucional previstos para este año, tal como ocurrió con los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la Corte de Constitucionalidad (CC) y, recientemente, con la designación del fiscal general.
El próximo 30 de septiembre concluye el periodo de las actuales autoridades y, desde el 1 de octubre, entrarán en funciones los nuevos responsables de la banca central y de la supervisión del sistema financiero.
Los funcionarios que resulten designados —atribución que corresponde al presidente Bernardo Arévalo— deberán enfrentar un entorno económico complejo, marcado por las tensiones geopolíticas internacionales y sus posibles repercusiones sobre el sistema productivo guatemalteco en los escenarios económicos de 2026 y 2027.
Nombramientos entran en cuenta regresiva
Un panel de analistas consultados por Prensa Libre coincidió en que las personas que dirijan el Banguat y la SIB deben responder a criterios técnicos, contar con experiencia de carrera y trayectoria comprobada, además de poseer amplio conocimiento en política monetaria, cambiaria y crediticia. También subrayaron la importancia de que tengan dominio del sistema financiero nacional y de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), con el fin de transmitir confianza a los agentes económicos nacionales e internacionales.
