Este año, el Ministerio de Salud tiene un presupuesto de Q189.8 millones para la prevención, el control y la vigilancia del dengue, zika y chikungunya, enfermedades que son transmitidas por zancudos.
Hasta el 28 de febrero, la cartera reportaba 3 mil 862 casos sospechosos de dengue, de los cuales se confirmaron 181, distribuidos en todo el territorio nacional; mientras que, de zika, se notificaban dos personas posiblemente contagiadas en Petén y Guatemala, pero al realizar las pruebas correspondientes ninguna fue positiva.
Respecto al chikungunya, hay un caso confirmado por el Laboratorio Nacional de Salud, el primero después de una década sin presencia de la enfermedad en el país, en un momento en que se reporta alta circulación del virus en la región, según la alerta epidemiológica lanzada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en febrero pasado.
El caso positivo ocurrió en Catarina, San Marcos. Además, se reportaron otros seis sospechosos en Guatemala, Escuintla, Sololá y Chiquimula, que ya fueron evaluados con resultados negativos.
El dengue, zika y chikungunya son transmitidos por el zancudo Aedes aegypti, y las altas temperaturas y las lluvias esporádicas de la temporada son propicias para el incremento del vector, que se ha esparcido por todo el territorio guatemalteco.
Salud indica que mantiene vigilancia permanente por la presencia del zancudo en el país y, pese al riesgo regional por movilidad poblacional, actualmente en Guatemala no se presenta transmisión activa sostenida. “Los casos detectados reflejan un sistema de vigilancia oportuno y funcional”, refiere.
Agrega que, como acciones de control, realiza el monitoreo continuo, la investigación domiciliar de casos, diagnóstico de laboratorio, eliminación de criaderos y abatización, fumigación focalizada, educación comunitaria y coordinación territorial con los servicios de salud.
Comportamiento del vector
Las autoridades han señalado que cualquier recipiente con agua estancada puede convertirse en el lugar donde la hembra deposita sus huevos, los cuales, en cuestión de días, eclosionan y se convierten en mosquitos adultos, que pueden infectarse al picar a una persona enferma y esparcir el virus cuando pican a otra sana.
Eliminar los criaderos es parte de la estrategia de Salud para controlar la propagación del zancudo, así como la fumigación, que se realiza a través de las Direcciones Departamentales de Salud, según la necesidad de cada área.
Para la adquisición de insumos para implementar la estrategia, la cartera tiene asignado este año un presupuesto de Q16.7 millones.
