Desde el 16 de diciembre del 2025, el sistema de salud pública está en alerta epidemiológica por la temporada de influenza, que suele presentarse en la época fría y podría extenderse hasta febrero del 2026. El retorno de viajeros provenientes de países donde hay mayor circulación de la variante K (H3N2) y el regreso a los estudiantes aulas podrían incrementar los casos entre los guatemaltecos.

El 19 de diciembre del 2025, el Ministerio de Salud informó del primer caso de la nueva variante en una mujer de 24 años. Este 5 de enero, la cartera confirmó que no se han detectado nuevos casos y que se mantiene la vigilancia epidemiológica del virus.

Ricardo Menéndez, jefe de la Emergencia de Pediatría del Hospital Roosevelt, señala que durante las fiestas decembrinas no se observó un incremento de casos de influenza y que los que se presentaron fueron controlados. Durante el 2025 se observó mayor presencia del virus sincicial respiratorio, y hubo algunos pacientes con covid-19. Sin embargo, sí hubo aumento de cuadros de asma debido a las bajas temperaturas y a la exposición al humo causado por pirotecnia.

En el Roosevelt se mantiene activo un centro de hisopados que permite identificar los virus respiratorios que afectan a los pacientes.

El Hospital General San Juan de Dios tampoco ha reportado un repunte de casos, según el Departamento de Epidemiología. Del 24 de diciembre al 4 de enero se han atendido tres pacientes adultos y tres pediátricos con influenza.

“Tanto el virus sincicial respiratorio como la influenza A pueden ser potencialmente complicados o mortales, por lo que estamos en una alerta respecto de la variante de la ‘supergripe’, pero en Guatemala parece que hay un aislamiento; no hemos tenido la enfermedad presente”, dijo Menéndez.

Agregó que el aislamiento familiar por las vacaciones de fin de año pudo minimizar la circulación del virus de la influenza, y que será en la segunda semana de enero, con el comienzo del ciclo escolar en los centros educativos privados, municipales y por cooperativa, cuando se observe un brote de la enfermedad. Según el calendario, el retorno a las aulas será el próximo 12 de enero.

“Si algún niño tiene cuadros gripales o respiratorios superiores o inferiores, debe guardar la cuarentena que el Ministerio de Salud y el colegio dispongan, para no enfermar al resto, porque, es indiscutible, la influenza va a tener brotes en los centros educativos”, señaló.

De acuerdo con Salud, el virus se transmite con facilidad de una persona a otra. Las aulas poco ventiladas pueden ser espacios donde se propague. Por ello, se recomienda a los padres de familia estar atentos ante cualquier síntoma en los menores.

Menéndez mencionó que el regreso de turistas al país, provenientes de países de Europa, donde se ha reportado récord de hospitalizaciones por la enfermedad, puede propagar el virus y aumentar los casos en Guatemala.

Por lo tanto, es necesario que el personal sanitario ubicado en los puertos o aeropuertos vigile a las personas que ingresen al país y que, ante cualquier síntoma, se practique el aislamiento de 72 horas, además de seguir las medidas de prevención como el lavado de manos y el uso de mascarilla.

La alerta epidemiológica emitida por Salud señala que, en el 2025, la actividad de la influenza comenzó antes de lo previsto en Europa y que la variante K fue responsable de la mitad de los casos entre mayo y noviembre pasados. No ocurrió lo mismo en las Américas, donde se reportó una baja circulación del virus, al igual que en Guatemala, donde el repunte se observó entre la última semana de enero y la primera quincena de mayo.

Protección

Según la alerta epidemiológica del Ministerio de Salud, la influenza es una infección aguda que afecta principalmente la nariz, la garganta, los bronquios y los pulmones.

La recomendación de Salud es la vacunación contra la influenza en población en riesgo: niños de 6 a 35 meses -menores de tres años-, mujeres embarazadas, adultos mayores de 60 años, personas con afecciones médicas crónicas o inmunosupresión y el personal sanitario.

Se informó que hay disponibilidad de dosis en los servicios de salud del país.

Otras emergencias

La principal emergencia en el área de Pediatría del Hospital Roosevelt fueron las quemaduras por líquidos calientes y pirotecnia —principalmente en manos y ojos—. Durante las fiestas de fin de año se atendieron alrededor de 80 niños con lesiones de este tipo.

También se atendió a niños con politraumatismos por accidentes automovilísticos y de motocicleta, con fracturas de distinto tipo y otras consultas pediátricas