Un tirador que abrió fuego contra una iglesia llena de estudiantes en la Ciudad de Minneapolis estaba “obsesionado con la idea de matar niños”, declararon las autoridades, que investigan el motivo del ataque en el que murieron dos menores y hubo 18 heridos.

El atacante disparó a través de las ventanas de la Iglesia de la Anunciación en la ciudad más poblada del estado de Minnesota, mientras decenas de estudiantes asistían el miércoles 27 de agosto a una misa para celebrar la primera semana del regreso a clases, en la más reciente masacre que sacude a Estados Unidos.

El agresor, que se suicidó, dejó un manifiesto, videos en línea y cientos de páginas de escritos que los investigadores examinan en busca de un motivo.

“El tirador expresó odio hacia casi todos los grupos imaginables, incluidos mexicanos, cristianos y judíos”, dijo el fiscal interino de Minnesota, Joseph Thompson, en conferencia de prensa.

“El corazón del tirador estaba lleno de odio”, apuntó.

El único grupo que el atacante no despreciaba era “los tiradores escolares y asesinos en masa más notorios en la historia de nuestro país”, a quienes “idolatraba”, según Thompson.

En particular, “estaba obsesionado con la idea de matar niños”.

El FBI ha reunido evidencia “que demuestra que esto fue un acto de terrorismo interno motivado por una ideología llena de odio”, escribió su director, Kash Patel, en X el jueves.

Dos niños, de 8 y 10 años, murieron en los bancos de la iglesia durante el ataque. El número de menores heridos subió a 15 el jueves, informó en rueda de prensa el jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara. También resultaron heridas tres personas mayores de 80 años.

Un menor se encuentra en estado crítico, y un anciano permanece en condición grave bajo atención médica en la clínica Hennepin, dijo el director general Thomas Klemond a periodistas.

La policía encontró 116 cartuchos de rifle y tres cartuchos de escopeta en la escena, así como un cartucho que parecía haberse atascado en una pistola, detalló O’Hara.

El atacante, de 23 años, había cambiado legalmente su nombre en 2020 y se identificaba como mujer transgénero, según indicaron las autoridades.

Un menor se encuentra en estado crítico, y un anciano permanece en condición grave bajo atención médica en la clínica Hennepin, dijo el director general Thomas Klemond a periodistas.