as infecciones respiratorias constituyen la primera causa de mortalidad infantil en Guatemala. Estos padecimientos afectan directamente las vías respiratorias: cavidad nasal, faringe, laringe, tráquea y bronquios.
Una de las infecciones respiratorias más contagiosas y potencialmente mortales, especialmente en bebés recién nacidos, es la tos ferina.
Causada por la bacteria Bordetella pertussis, la tos ferina —también llamada tosferina— se caracteriza por episodios intensos de tos que dificultan la respiración y pueden acompañarse de un silbido al inspirar, según explica la doctora Lesly Jacinto, infectóloga pediatra del Hospital General de Enfermedades, zona 9, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.
La tos ferina se transmite con facilidad por contacto con la saliva de personas enfermas, la cual se libera al toser, estornudar o hablar, y puede causar complicaciones graves si no se trata a tiempo.
Según el sitio Tusalud.com, la enfermedad se propaga fácilmente de persona a persona, y los bebés menores de 12 meses que no han sido vacunados presentan el mayor riesgo de complicaciones graves y muerte.
Síntomas de la tos ferina
Los primeros síntomas de esta infección aparecen entre siete y diez días después del contagio. El sitio especializado en salud explica que las personas infectadas son más contagiosas durante aproximadamente dos semanas, desde que inicia la tos.
Jacinto indica que, en su primera fase, la enfermedad puede presentar síntomas similares a los de un resfriado común, como secreción nasal, fiebre y tos leve.
Durante la fase paroxística, los síntomas pueden incluir:
- Tos intensa en accesos repetitivos
- Sonido agudo al inhalar
- Vómitos después de toser
- Cansancio extremo tras los episodios
- Pausas respiratorias en bebés