régimen de terror en Irán».

Su ministro de Defensa, Israel Katz, describió los ataques como «preventivos».

Las expresiones «amenaza existencial» y «ataque preventivo» se repiten en la doctrina de seguridad israelí y han sido invocadas por sus gobernantes en muchas guerras que ha librado con sus vecinos.

El gobierno israelí considera que su ejército está legitimado para atacar a los vecinos que ve como un peligro para su existencia, aunque ellos no hayan atacado a Israel.

Lo ha hecho en numerosas ocasiones, lo que ha motivado críticas y pronunciamientos de condena en Naciones Unidas y otras instancias internacionales.

Esta vez, Netanyahu justificó la operación León Rugiente lanzada por el ejército israelí contra Irán con el apoyo de Estados Unidos por el peligro que representaría un Irán dotado de armas nucleares.

Según Netanyahu, si Israel no actuaba tendría enfrente a «un Irán nuclear, un Irán con decenas de miles de misiles balísticos, un Irán que busca destruirnos y sería inmune a nuestras contramedidas».

El gobierno israelí lleva años señalando que Teherán busca dotarse de la bomba atómica, lo que supondría una amenaza inaceptable dado que es un país que no reconoce al Estado de Israel y emite con frecuencia en sus mensajes oficiales la consigna «muerte a Israel».

Irán sostiene que su programa nuclear siempre ha tenido fines exclusivamente civiles y denuncia que la última ofensiva de estadounidenses e israelíes se desató cuando negociaba con Washington su posible supervisión internacional.