El polideportivo municipal sirve de albergue para los policías y soldados que van y vienen por los Estados de Sitio o con la promesa de resguardar a la población.
Vivir en la zona del conflicto se experimenta de diversas formas, desde no poder ir desde Nahualá a Quetzaltenango para resolver algún trámite por temor a algún retén y/o bloqueo sorpresivo de los pobladores de Santa Catarina Ixtahuacán. La opción es viajar a Chimaltenango, más lejos y más costoso, cuenta un vecino que pide el resguardo de su identidad.
El conflicto lo atraviesa todo. Desde 2019 el polideportivo de Nahualá dejó de cumplir con su propósito para albergar a los policías y soldados que llegaron a partir del Estado de Sitio que decretó el entonces presidente Jimmy Morales. La estadía, que se presumía temporal se ha prolongado hasta la fecha, por la situación excepcional que dispuso el mandatario Alejandro Giammattei.
Con las restricciones y en permanente tensión, el 1 de enero finalizó el campeonato que organiza la Asociación Municipal de Baloncesto Nahualá (Asobana) con patrocinio de negocios locales, como Supercarnes Tzoc y Clínica Psicológica Emannuel, entre otros. Kings logró el título de campeón en la rama masculina y Hawks, en la femenina. Ambas finales se disputaron en la cancha privada Golden, ante la ausencia de espacios públicos para practicar el baloncesto.
El campeonato convoca a unos 600 participantes, según la Asociación. En varias ocasiones han tenido que advertirle a algunos jugadores que van por su cuenta y riesgo, ya que por ser vecinos de poblados considerados no gratos su seguridad no está garantizada. Casi todos abandonan. “Hemos mandado cartas a varias autoridades para que nos den un espacio para practicar deporte, que eso despeja la mente, que sirve para la convivencia, pero no tenemos ninguna respuesta”, declaró uno de los directivos de Asobana.
Para el domingo 2, había partidos de fútbol programados que se suspendieron ante el enfrentamiento que reportaron la Policía y el Ejército. La versión oficial es que el disturbio comenzó por inconformidad ante la detención de un bus sin licencia, del que no se divulgó alguna fotografía. Algunos vecinos escucharon en voz de sus familiares que el choque ocurrió por la identificación de un muchacho y que varias bombas lacrimógenas estallaron dentro de las casas de vecinos.
Los pobladores de Nahualá se enteraron por llamadas con sus vecinos o familiares de lo que estaba sucediendo. Ni el alcalde Manuel Guarchaj ni otra autoridad informó qué detonó el enfrentamiento que obligó la salida temporal de la Policía. “Es ya muy tedioso vivir cercados con detonaciones frecuentes”, deben parar esto, dijo otro vecino, bajo anonimato.
Mesa de diálogo
Los ministerios de Gobernación y de la Defensa divulgaron información sobre la tercera mesa de diálogo con líderes y autoridades locales –sin detallar sus cargos y nombres–. Según el Mingob se lograron tres acuerdos, cese de la violencia: definir que se realice la conexión del servicio de agua potable desde la aldea Chiriox a Xolcajá I y II y que permitirán realizar trabajos en los pozos de agua ubicados en Patzité; y una cuarta reunión para la semana próxima.