Niño raptado fue encontrado sin vida, pese a que familia pagó la mitad del rescate.

Un grupo de pobladores de Colotenango, Huehuetenango, quemaron vivos a tres presuntos secuestradores el lunes, quienes habrían raptado y causado la muerte de un niño de 11 años.

Los presuntos secuestradores pedían un rescate de Q150 mil a la familia del niño a cambio de no hacerle daño. 

El secuestro ocurrió el 11 de agosto y su cuerpo fue encontrado sin vida el lunes, a pesar de que la familia ya había pagado la mitad del dinero que exigían para el rescate.

La población del lugar inició la búsqueda, dando con los supuestos responsables, quienes fueron rescatados por la Policía Nacional Civil (PNC)

No obstante, el grupo de personas llegó a la subestación de la PNC para llevar a los presuntos secuestradores a la aldea Canich en Colotenango, en donde tenían retenido al menor de edad.

Luego de ser golpeados por el grupo de personas, uno de los sospechosos confesó que había ejecutado el secuestro, por lo que fueron rociados de gasolina para prenderles fuego. 

Los pobladores también quemaron la vivienda de uno de los presuntos secuestradores, posteriormente las autoridades tomaron el control del lugar. 

El niño era originario de la aldea Xemal, en Colotenango y cursaba el grado de cuarto primaria. 

Los restos del niño fueron encontrados enterrados en el terreno de una casa de los presuntos secuestradores. 

El padre del niño vive en Estados Unidos y había empezado a ahorrar para la construcción de una casa, esto habría sido el motivo del secuestro del niño, para exigir que les dieran ese dinero ahorrado, según relataron vecinos.