Cuba atraviesa actualmente una crisis energética, sumado a presiones de EE. UU. y la implementación de medidas de emergencias dentro de la isla.
Desde hace tiempo, la isla de Cuba está inmersa en una grave crisis energética, situación que se ha agravado por la constante presión de EE. UU. y la aplicación de medidas de emergencia para enfrentarla.
Desde la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, Cuba ha dejado de recibir petróleo de Venezuela, lo que generó incertidumbre entre la población.
A ello se suma que el Gobierno de Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
Desde entonces, no ha ingresado ningún tipo de combustible a Cuba.
En el caso de México, uno de los países que abastecían a la isla, se encuentra en negociaciones con Washington para poder enviarle combustible sin ser objeto de sanciones económicas.
Mientras continúan las conversaciones, México ha enviado ayuda humanitaria para paliar la crisis. De hecho, Claudia Sheinbaum anunció el pasado 9 de febrero el envío de casi 814 toneladas de víveres y calificó la situación como “muy injusta”
Este panorama ha obligado a Cuba a implementar medidas de emergencia, como cancelar el transporte público, racionar el combustible vehicular y aplicar el teletrabajo y las clases en línea.
Como muestra de la gravedad de la crisis, las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas que operan en el país que el suministro de combustible quedará suspendido durante un mes, a partir del lunes a medianoche.
Además, el gobierno anunció el cierre temporal de hoteles con baja ocupación y la reubicación de los turistas hacia otros establecimientos.
Estas medidas buscan ahorrar combustible para favorecer “la producción de alimentos y la generación de electricidad” y para “proteger las actividades fundamentales que generan divisas”, declaró el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien citó en particular el sector del tabaco.
Apagón
Cuba tendrá prolongados apagones en todo su territorio este martes, cortes que llegarán a dejar simultáneamente sin corriente a más de un 64 % de la isla en el momento de mayor demanda energética, una tasa récord según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.134 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.100 MW.
Actualmente, seis de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.

