La recepción de divisas por remesas durante el 2025, por un total de US$25 mil 530.2 millones (equivalentes a Q195 mil 306 millones), también incrementó su participación como porcentaje del PIB, según la actualización publicada por la banca central.

El ingreso de remesas el año pasado marca una tendencia histórica en las estadísticas anuales, lo que influyó en su peso en el PIB y confirma que se han convertido en un motor económico. Varias actividades productivas, de inversión, negocios y transacciones dependen de ellas, así como variables macroeconómicas como el tipo de cambio. Es decir, las transferencias dinamizan la economía.

En el 2023 y el 2024, las remesas representaron el 19% del PIB, pero en la actualización del 2025 escalaron al 20.7%.

Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat), informó a Prensa Libre que, al finalizar el 2025, las remesas crecieron 18.7%, lo que implicó un flujo anual de US$25 mil 530.2 millones, monto superior en US$4 mil 20 millones con respecto al 2024, cuando fueron de US$21 mil 510.2 millones.

Los registros indican que, en diciembre recién pasado, el monto ascendió a US$2 mil 241.3 millones, cifra superior en US$300.5 millones —es decir, un 15.5% más— respecto de diciembre del 2024, cuando alcanzaron US$1 mil 940.8 millones.

Por primera vez se observó que las remesas alcanzaron un ingreso diario promedio de US$100 millones, con tasas de crecimiento de dos dígitos en el año recién pasado. Durante el 2025, ocho meses registraron ingresos mensuales superiores a los US$2 mil millones, en parte debido a la política migratoria de Estados Unidos y al temor generalizado por redadas en lugares públicos y centros de trabajo.


El dinero que envían los migrantes guatemaltecos —en su mayoría desde Estados Unidos— es destinado por las familias beneficiarias al consumo de bienes y servicios en el hogar, y otro porcentaje se dirige a inversión, lo que convierte a las remesas en un sostén para la actividad económica, sobre todo en el área rural.

Estudios indican que más de seis millones de personas se benefician de estos envíos.

Envío suben por temor migratorio

Con el resultado del año pasado, Guatemala se posiciona como uno de los países con mayor flujo de remesas familiares en América Latina y el Caribe, tanto por el volumen recibido como por haber alcanzado una cifra histórica.

En el informe de evaluación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia a noviembre del 2025, se indica que el ingreso de remesas familiares mostró un comportamiento positivo durante ese período, asociado principalmente al desempeño del mercado laboral en Estados Unidos —en especial en el segmento del empleo hispano— y a los temores generados por las medidas migratorias.