El regreso a clases, que se activará de forma escalonada desde el jueves 15 de enero, vuelve a incidir en la dinámica del tránsito en la Ciudad de Guatemala.

Aunque el aumento vehicular es un proceso sostenido en el tiempo, las autoridades prevén que en las próximas semanas se concentre con mayor intensidad en horarios específicos.

Desde el inicio de 2026, la Policía Municipal de Tránsito (PMT) estima que alrededor de 800 mil vehículos circulan diariamente en la ciudad. Esta cifra aumentará de forma gradual conforme se complete el retorno a clases en los sectores privado y público, así como en las universidades.

Las proyecciones oficiales indican que a partir de febrero el tránsito diario podría acercarse al millón de vehículos, y hacia finales de ese mes situarse entre 1 millón 250 mil y 1 millón 300 mil unidades, cuando la actividad educativa retome su ritmo habitual.

Horas y zona con mayor presión

El mayor impacto se prevé desde las 4.00 de la madrugada, con picos marcados entre 6.00 y 8.00 de la mañana, y nuevamente entre 4.30 y 7.00 de la noche. En estas franjas coinciden los traslados escolares, laborales y comerciales.

Durante la primera quincena de enero, el incremento está asociado principalmente a colegios y centros educativos privados. En febrero, el efecto se amplía con el ingreso de estudiantes del sector público y universitario por el ciclo escolar 2026.

A estas franjas se suma el horario del mediodía, cuando se registra la salida de estudiantes de centros educativos.

No obstante, las autoridades señalan que el impacto en la movilidad podría ser menor en comparación con otros picos, debido a que una parte importante de los traslados se realiza en buses escolares.

De acuerdo con la PMT, más de 500 buses ya superaron el proceso de revisión y estarán autorizados para circular a partir de las próximas semanas.

De acuerdo con la PMT, las zonas 1, 4, 5, 6, 9, 10, 11, 12 y 21 figuran entre las más sensibles al aumento del tránsito.

Las vías con mayor carga continúan siendo las calzadas Aguilar Batres y Roosevelt, así como las rutas Interamericana, al Atlántico y carretera a El Salvador, que concentran buena parte del flujo desde municipios vecinos.